RUPTURA, ¿y ahora qué?

El vértigo del vacío emocional en una separación.

Si realizas una pequeña búsqueda por internet encontrarás miles de páginas con tips y consejos para superar una ruptura, y de hecho es lo que se suele hacer, cuándo estamos mal buscamos la manera de solucionarlo cuánto antes, y si nos dieran una píldora mágica que nos hiciese sentir bien a la mañana siguiente mejor. Pero la vida no funciona así ni nosotros tampoco.

Debemos entender que no se trata de NO sentir, porque de no ser capaces de sentir o ser capaces de evitar sentir estas cosas que nos producen malestar, tampoco podríamos sentir las cosas buenas que nos pasan, o por lo menos saber valorarlas. Este, es uno de los principios de la depresión, porque estar deprimido no es solo estar triste, implica también esa incapacidad para sentir, que los psicólogos llamamos anhedonia, una ruptura tampoco es  un obstáculo por superar, frase que leemos en muchos libros de autoayuda o páginas web de consejos románticos, tan solo es una nueva experiencia, de la que debemos aprender para poder volver a empezar, la vida es un libro lleno de páginas en blanco en su interior, con capítulos que empiezan y acaban. Y ahora solo se trata de iniciar un nuevo capítulo, incluso con el miedo y la incertidumbre que supone una nueva hoja en blanco.

La intensidad de dolor de una ruptura depende de múltiples factores y no siempre son proporcionales al tiempo que ha durado la relación, muchas veces he escuchado “¡si solo llevabais tres meses!” No es una cuestión temporal, sino de sentimiento, de expectativas, de autoestima, de intensidad, es emocional y sobre todo de incertidumbre ¿Cómo va a ser mi futuro ahora? ¿Cómo podré vivir sin él/ella? ¿me voy a quedar solo para siempre?

«El duelo tras una separación es directamente proporcional al nivel de compromiso existente.»

ETAPAS TRAS UNA RUPTURA:

Una ruptura implica una pérdida, y cuándo esta nos resulta traumática debemos superar un duelo igual que cualquier otra pérdida, este duelo sigue unas fases de forma dinámica, de forma que no todas las personas pasan por las todas las fases, ni en el mismo orden ni con la misma intensidad:

Etapa de negación:

  • Donde negamos la pérdida o ruptura, ”nos vamos a dar un tiempo”  “no puede ser verdad” “ al final se pensará las cosas y volverá conmigo” “no me lo merezco” … esta etapa es muy normal y no es más que un mecanismo de defensa de nuestro cerebro para aliviar un dolor inicial muy intenso.

Etapa de Ira:

  •  En esta fase aparecen sentimientos de rabia y enfado derivados de la frustración de no haber sido capaces de verlo antes, de haber podido hacer algo para solucionarlo o evitarlo , y al mismo tiempo de culpar al [email protected] para quitarnos responsabilidad. Y es por esto que aparece una fuerte sensación de enfado que se proyecta en cualquier dirección, y qué hará daño a cualquier persona que este cerca de nosotros, aunque en el fondo sabemos que sea injusto, también en esta fase pueden aparecer comportamientos autodestructivos.

Etapa de negociación:

  • Donde aparecen pensamientos en bucle y rumiaciones, ¿Y si hubiera hecho algo más? ¿y si hago esto y aquello para que vuelva conmigo? ¿y si …?

Etapa de depresión:

  • Dejamos de fantasear con realidades paralelas ( volverá, y si hiciera…) y volvemos al presente con una profunda sensación de vacío, la tristeza nos invade, aparecen los sentimientos de autoculpa y baja autoestima.

Etapa de aceptación:

  • Como su nombre indica por fin somos conscientes de la realidad, esto no implica que sea una etapa donde seamos felices, sino que aprendemos a vivir con la huella del dolor, al principio se caracteriza por la falta de intensidad en los sentimientos y en el cansancio físico y emocional, pero poco a poco vamos consiguiendo la capacidad de sentir alegría y placer y las cosas y la vida va volviendo a la normalidad.

¿Cuándo debemos pedir ayuda a un psicó[email protected]?

Debemos buscar la ayuda de un profesional, cuándo el dolor es tan intenso que altera nuestra vida de tal forma que se vuelve desadaptativo, cuándo no somos capaces de realizar un duelo normal, y nos quedamos instaurados en una de las fases, o cuándo el duelo es demasiado largo y no aparece la fase de aceptación.

También debemos buscar ayuda cuándo nos ha dejado tocados, dañando nuestra autoestima, de forma que nos sentimos pequeños y fuera de lugar, cuándo dejamos de confiar en los demás y no somos capaces de iniciar nuevas relaciones de forma sana, realizando conductas autodestructivas o que nos pueden resultar dañinas a largo plazo.

El psicó[email protected] tiene como objetivo guiar, enseñar y entrenar las herramientas necesarias para que la persona avance con fluidez y con el menos sufrimiento posible, de forma que se consiga obtener un aprendizaje emocional (Resiliencia) lo suficientemente eficiente para poder afrontar un nuevo capítulo y esa terrible hoja en blanco, y que ese aprendizaje le sirva en su vida futura de forma que la persona sepa cómo y cuándo serán sus nuevas relaciones.

Superar una ruptura debe ser una oportunidad de crecimiento personal:

«EL DOLOR ES INEBITABLE, EL SUFRIMIENTO ES OPCIONAL»

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