¿Qué es la logopedia?

La logopedia es una profesión perteneciente a la rama de ciencias de la salud que tiene como objetivo prevenir, detectar, evaluar, diagnosticar y tratar todas aquellas patologías, trastornos o alteraciones que afectan al lenguaje, habla, voz, audición y comunicación humanas.

Los trastornos del lenguaje son aquellos que afectan a la capacidad para manejar los símbolos lingüísticos de una lengua encontrándose por tanto, alteraciones en la competencia lingüística de la misma (forma, contenido y/o uso) o lo que es lo mismo, perturbaciones en cuanto a sus distintos componentes: fonético-fonológico, morfosintáctico, semántico y/o pragmático. Estas dificultades se pueden observar tanto en el lenguaje oral como escrito.

Por otro lado, hablamos de trastornos del habla cuando se produce una perturbación del curso normal de la misma debido a alteraciones anatómico – funcionales de los órganos fonoarticulatorios (lengua, paladar, labios, etc.).

En cambio, las patologías de la voz afectan al tono, intensidad y/o timbre del instrumento vocal estando en discordancia con la edad y sexo de la persona. Así mismo, también se puede ver alterada la entoncación de los enunciados al no corresponder con el significado y necesidades expresivas de la frase.

Además la logopedia se encarga de intervenir sobre las alteraciones respiratorias, deglutorias, masticatorias y de succión que pueden aparecer tanto de manera aislada o junto con el tipo de patologías anteriormente citadas.

¿Cuándo debemos acudir al logopeda?

Los profesionales de la logopedia trabajamos con población de todas las edades, desde niños y adolescentes hasta adultos y personas de la tercera edad. Por ello, es importante que podamos identificar cuáles son los signos de alerta en cada etapa de la vida de un individuo y así saber cuándo necesitamos acudir a un especialista.

 

Estamos ante signos de alerta en la infancia cuando:

  1. No se le comprende cuando habla o solo logran entenderle los padres o los cuidadores principales.

  2. Habla pero con múltiples procesos de simplificación fonológica (añade, quita o cambia los sonidos de las palabras).

  3. No habla o habla muy poco.

  4. Tiene dificultades para pronunciar algunos sonidos.

  5. Es respirador oral (respira por la boca).

  6. Presenta respiración ruidosa o jadea mucho al hablar.

  7. Está frecuentemente afónico.

  8. Ronca y padece apneas del sueño.

  9. Tiene Deglución Atípica (incorrecta colocación de la lengua al tragar que produce una modificación de las piezas dentales).

  10. Presenta disfluencias en el habla o “episodios de tartamudez” (repite la primera sílaba de algunas palabras, sílabas intermedias o incluso palabras enteras) que pueden ir acompañados de excesiva tensión corporal y/o tics.

  11. Hay leves problemas de audición (se observa que en ocasiones no oye bien), tiene dificultades para discriminar sonidos o presenta diagnostico de hipoacusia o sordera.

  12. Si no comprende frases sencillas o tiene problemas para ejecutar órdenes simples.

  13. Se observan dificultades en el discurso oral.

  14. Le cuesta narrar historias o sucesos.

  15. No conoce o le cuesta adquirir las letras y los números o las invierte al escribir.

  16. Existen dificultades en la lectura (ritmo lento, lectura silábica, con procesos de simplificación fonológica, etc.) o en la comprensión lectora de textos, enunciados de problemas…

  17. Problemas en la escritura (disgrafía, procesos de simplificación fonológica, etc.) y/o en la composición escrita.

Estamos ante signos de alerta en la edad adulta cuando:

  1. Existe taquilalia (ritmo excesivamente rápido y en ocasiones, desordenado del habla) o ininteligibilidad del habla (pobre articulación).

  2. Presenta afonías con frecuencia, ronquera o cansancio al hablar.

  3. Le han diagnosticado lesiones en las cuerdas vocales (nódulos, pólipos…).

  4. Existen parálisis en las cuerdas vocales o parálisis facial.

  5. Hay pérdida auditiva.

  6. Presenta tartamudez.

  7. Padece una enfermedad neurodegenerativa (Alzheimer, Parkinson, Esclerósis Múltiple, etc.)

  8. Sufre cualquier tipo de patología o alteración que, dentro de su variada sintomatología, también repercute en el lenguaje, habla y/o voz del individuo (Trastornos del Espectro Autista- TEA, síndromes genéticos, Discapacidad Intelectual -DI, etc.).

Hay alteraciones por daño cerebral congénito o adquirido (parálisis cerebral, afasias, disartrias, etc.).